FILADELFIA -- El guardabosque dominicano de los Gigantes de
San Francisco, Melky Cabrera, refutó los comentarios de Chipper Jones, el
antesalista de los Bravos de Atlanta, sobre su conducta en la serie entre los
dos equipos durante la tercera semana de julio.
"A esos
comentarios, yo no le puse caso", dijo Cabrera a ESPNDeportes.com, después
de guiar a los Gigantes a un triunfo sobre los Filis de Filadelfia el sábado en
la tarde.
"Yo fui a jugar mi pelota como siempre la he jugado,
duro. Dicen que yo soy un perro caliente, yo digo que no. Yo soy, gracias a
Dios, tremendo muchacho, nunca digo que soy un perro caliente".
Jones se quejó de Cabrera ante los medios de Atlanta después
del segundo juego de la serie de tres encuentros porque no le gustó como el
nativo de Santo Domingo se burló de las expresiones distintivas de los
fanáticos de los Bravos. Los aficionados de Atlanta mueven sus brazos imitando
hachazos al aire y repercuten cantos de guerra durante los rallys de los
Bravos.
Cabrera se dio 'hachazos' en su cadera luego de pegar un
cuadrangular en la sexta entrada para empatar el segundo juego. Algunos de sus
compañeros de equipo lo imitaron después de ellos anotar carreras. Los Gigantes
tuvieron ocasión de hacer el gesto con frecuencia durante los primeros dos
partidos de la serie. El equipo de San Francisco cruzó el plato nueve veces en
cada encuentro para ganar los dos juegos.
"Así es Melky, y por eso no está con nosotros",
dijo Jones a los medios después del segundo juego de la serie.
"Yo creo que él se puso un poco papelón luego de Blanco
pegar su jonrón. Eso no lo olvidaremos", comentó Jones, con tono de
amenaza, sobre las celebraciones de los Gigantes después del bambinazo de tres
carreras de Blanco en la undécima entrada que consolidó la victoria para San
Francisco esa noche.
Melky Cabrera habló con Will González y refutó los
comentarios del antesalista de los Bravos de Atlanta, Chipper Jones, sobre su
conducta en la serie entre los dos equipos. (22 de julio)
"Lo sucedido fue una mala interpretación", dijo
Blanco sobre los comentarios de Jones. "En este equipo, siempre hemos
jugado fuerte y hemos jugado para divertirnos. Por eso estamos en el primer
lugar".
"En ningún momento le tenemos rencor a los Bravos.
Si no más bien, hablamos de que gracias a ellos somos quien
somos", explicó Blanco.
Cabrera y Blanco jugaron juntos para los Bravos en el 2010.
Cabrera sufrió la peor temporada de su carrera ese año: .255 de promedio con
sólo cuatro jonrones y 42 remolques en 458 turnos. Esa fue su única jornada
vistiendo la franela de Atlanta. El equipo lo despidió al final de la temporada
no obstante restarle un año de elegibilidad para arbitraje.
"Melky aprendió de eso y mira quien es hoy en día.
Hemos hablado mucho de eso y le hemos dado siempre las gracias a los Bravos por
habernos abierto las puertas que no sabíamos que podíamos abrir", enfatizó
Blanco quien hizo su debut en la Gran Carpa con los Bravos en el 2008 y fue
canjeado a los Reales de Kansas City el 31 de julio del 2010.
Cabrera cree que el animó con que los latinos acostumbran a
jugar el beisbol se presta para ser mal interpretado en el mundo estoico de las
Grandes Ligas.
"Nosotros jugamos fuerte. Jugamos duro todos los días.
Damos el 100% en el terreno de juego", comentó Cabrera.
Este también fue criticado como irrespetuoso por los Bravos
por provocar, con movimientos de su guante, a Jayson Heyward, quien se
encontraba en segunda base como corredor en la sexta entrada del segundo juego.
Con su gesto, Cabrera retó a Hayward a que avanzara a la tercera base luego de
que atrapara un batazo en el aire de out.
Cabrera dejo claro que sus gestos no buscan fáltale el
respeto al juego, a los fanáticos, o a sus adversarios.
"Yo respeto a todo el mundo, principalmente a los
fanáticos porque los fanáticos viene a vernos jugar aquí", dijo el
jardinero izquierdo.
Cabrera confesó, sin embargo, que los fanáticos de los
Bravos no fueron muy amigables con él durante la serie. "Ellos me estaban
abucheando bien fuerte en Atlanta. Yo no le hice caso a eso. Simplemente estaba
haciendo mi trabajo y bien concentrado en mi juego". El bateador
ambidextro de 27 años de edad conectó seis imparables en sus 13 turnos al bate
durante la serie en Atlanta.
Cabrera está disfrutando de una temporada de ensueño (.357,
10 jonrones, 49 remolques y Jugador Meas Valioso del Juego de Estrellas) y los
fanáticos de Atlanta quizás lo hostigan porque este no jugó así para ellos en
el 2010.
Blanco considera que la filosofía de los Gigantes es una de
las razones por el buen rendimiento de sus jugadores. "Ellos dejan jugar a
sus peloteros. Lo único que te pide el manager es que juegues fuerte y que te
diviertes haciéndolo ya que es un juego de pelota no un trabajo y eso fue a lo
mejor lo que mal interpretó los Bravos de Atlanta".

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