
SANTO DOMINGO. Como hicieron los Expos con Vladimir Guerrero en 1998, los Cardenales con Albert Pujols en 2004, y los Cachorros con Starlin Castro en 2012, los Piratas "amarraron" temprano con US$31 millones y seis años a Starling Marte, un jardinero villamellero que reclutaron en 2007 por US$80 mil, y que tras dos campañas promete tanto como Yasiel Puig.
La novena de Pittsburgh arriesga así los cinco años en los que todavía tenía derecho sobre el jugador de 25 años, que se apresta a jugar su tercera campaña en Las Mayores. Marte ganaría US$512,600 en 2014, pero el nuevo pacto elevaría la media anual en 10 veces esa cantidad.
Marte viene de batear .280 con 26 dobles, 12 jonrones, 41 robos y 143 imparables en 135 partidos. Ya los Piratas aseguraron en el jardín central a Andrew McCutchen, quien baila en las comparaciones al jugador más completo de la actualidad, por US$51 millones entre 2012 y 2018.
El negocio de Marte encaja en una tendencia post Era de los Esteroides (1993-2005) en la que los equipos quieren evitar contratos largos con jugadores que superen los 30 años, dado que las estadísticas demuestran que el endurecimiento de la lucha contra el dopaje ha adelantado la curva descendente de desempeño. Los pactos recientes de Robinson Canó y Pujols, ambos sobre los 30, son excepciones de las reglas de hoy.
En el año 2000, los jugadores de 36 o más años se combinaron para batear .273, porcentaje de embasarse (OBP) de 360, slugging de 435 y 363 cuadrangulares. En 2013, los toleteros en ese mismo rango lograron promedio de .250, OBP de .309, slugging de .388 y 290 jonrones. Si bien los contratos televisivos locales y nacionales, además de la llegada de otros medios de ingresos como la Internet, han inundado de dólares las arcas de los equipos, comprar años de arbitraje a estrellas emergentes es una estrategia de negocio que puede ahorrarle dinero en los que pueden ser los mejores años del jugador.
"Los equipos están ansiosos por comprar los mejores años de la carrera de un jugador. Ellos quieren entre los 24 y 31, y no les importa acuerdos a largo plazo para asegurarlos", le dijo un escucha a Sports Illustrated.
La estrategia evita a las organizaciones que desarrollaron un jugador, tener que competir en una agencia libre en la que aun equipos "humildes" tienen talonarios que soportan transacciones de cualquier tamaño.
Montreal entregó US$28 millones por cinco años a Vlad Guerrero en 1998, San Luis dio US$100 millones por siete cursos a Pujols en 2004 y los Cachorros US$60 millones por ocho a Castro en 2012. Los primeros dos casos funcionaron, el tercero está por verse.
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